2.ª Enfermedad de la fe: La indefinición

Hablaremos sobre la segunda enfermedad de la fe, la INDEFINICIÓN.

Dios no trabaja con indefinidos, porque la indefinición hace que la persona se vuelva teórica en su fe.

– Ella conoce la Palabra teóricamente, pero no la practica.
– Ella sabe que tiene que perdonar, pero no lo hace.
– Ella sabe que tiene que dar el diezmo, honrar a Dios, pero no lo hace.
– Ella sabe que tiene que ver el lado bueno de los demás y de cada situación, pagar el mal con bien, pero no lo hace.

Eso se llama teoría, ¡fe teórica!

La fe práctica es definida, no espera sentir.
La fe teórica quiere sentir, quiere esperar que los demás cambien para cambiar, pero no es así.

La fe práctica es definida, no acepta el hecho de saber, conocer la verdad y no practicarla.
La fe teórica es una fe indefinida.

Muchas promesas de Dios no se cumplen en la vida de las personas que se dicen cristianas, porque su fe es indefinida. En la iglesia dice: «Jesús, Te amo», pero afuera no demuestran que Lo aman, porque no aman al prójimo como a sí mismas.

La persona que dice que confía en Dios en la iglesia, pero en el trabajo, en la empresa, en medio de los incrédulos se desespera, duda y busca la ayuda de todos, menos la de Dios.

Cuando la fe no está definida, la persona dice una cosa y hace otra, piensa en una cosa y hace otra, planea una cosa y hace otra, empieza algo, incluso un propósito con Dios, y no lo concluye. A causa de una fe indefinida, todo permanece en la teoría.

¿Su fe está en la Palabra de Dios? ¡Gracias a Dios!
¿Su fe está en Jesucristo, como su Señor, único y suficiente Salvador? ¡Gracias a Dios! Usted puede creer en el poder de Dios y buscar el crecimiento espiritual, conyugal, familiar y profesional, ¡gracias a Dios!

No hay nada de malo en eso, sin embargo, si su fe no es definida, no llegará al ningún lado y, lo peor de todo, se cansará y dirá: «Dios no me ama», «No valió la pena», «Todo es mentira».

El problema no está en Dios, no está en la Palabra, no está en el Altar, el problema está en no definir la fe.

«Pero sea vuestro hablar: Sí, sí; no, no; porque lo que es más de esto, de mal procede.» Mateo 5:37

Si desea que su fe dé frutos, usted no puede ser indefinido.

No se deje influenciar por la opinión de los demás; que su «sí» sea «sí»; y que su «no» sea «no», ¡y listo!

Hay muchas personas que creen en Dios, pero tienen una fe indefinida y, por eso, la Palabra de Dios solo es una teoría en sus vidas. En la Universal no aceptamos que su vida sea teórica, que su salud, su familia, su vida espiritual y su vida con Dios sea teórica; tiene que ser real, pero, para ello, es necesario que definan su fe; pero eso es una decisión personal.

Defina su fe y el mal no tendrá acceso a su vida, intentará, lo perseguirá, pero no podrá tocar, porque Jesús dijo que al que es de Dios el diablo no toca.

¡Lo que viene del mal es la indefinición, lo que viene de Dios es la fe definida!

#DeAquíEnAdelanteTodoSeráDiferente

¡Nos vemos en la IURD o en las nubes!

Obispo Júlio Freitas
Buenos Aires, Argentina y América del Sur.

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