Abogado vs. abogado

Lea el mensaje de hoy y medite en él

martillo

Aunque no haya hecho ni un día la carrera de Derecho, siempre hay un abogado dentro de cada persona dispuesto a trabajar.

Observe lo listos que estamos para defender ferozmente, ¡aunque poco o casi nada esté en juego!

Basta con que surja una opinión diferente o tener un deseo que nos contrarie, para que se levante un defensor de su propia causa, lleno de razones.

En esa lucha por defenderse, pelea con personas e incluso con la propia conciencia, porque no quiere perder o ceder ni un solo milímetro de lo que cree que es correcto.

Este es el terrible retrato de la idolatría del YO que hay en el ser humano. Ser un amante de sí mismo genera supervaloración de sus pensamientos, infla «cualidades» y provoca miopía a la realidad de la vida. Mientras nuestro ego no se transforme, solo veremos el mundo y a los demás a partir de nuestro propio ombligo.

Por eso, ¡dejemos de tener el ego dolorido y demasiado sensible en las relaciones!

Dejemos de lado la manía de creer que siempre somos heridos, maltratados, despreciados, víctimas de injusticia.

Si por alguna razón un mal está contra nosotros, hay un Abogado que «pelea por nosotros» y nos defiende con justicia, sabiduría y misericordia.

Cuando asumimos nuestra defensa y dejamos de lado a Dios, Él sale de escena y usted se queda solo en esta selva, y no es una buena experiencia.

Núbia Siqueira

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